Aerógrafo y óleo sobre papel, 2010
76 x 56 cm
Romulo Royo plantea una materialización fantasmal del otro en la que el sujeto puede llegar, como ya he indicado, a perder la cabeza. Tremenda conclusión: necesitamos la expropiación de la mirada, volvernos, momentáneamente, otros para soportar la soledad, la ausencia y la inexplicable demora del deseo.
Fernando Castro Flórez